Desgraciadamente, esta semana tenemos que despedir a otro grandísimo marianista. El pasado viernes fallecía mi querido amigo el padre D. Enrique. 

Enrique Torres Rojas, aunque había nacido en Granada, estudió en el colegio y pertenecía a la promoción de 1951. Desde muy joven sintió su vocación religiosa e ingresó en el noviciado de Carabanchel compaginando el noviciado con la carrera de Derecho siendo encaminado a convertirse en el canonista de la Compañía de María. En 1965 fue ordenado sacerdote. Gran parte de su vida religiosa la pasó en Roma desempeñando la labor de procurador general durante cuarenta años. Gracias a su incansable trabajo como postulador fueron posibles la beatificaciones de mártires y religiosos marianistas. D. Enrique estaba especialmente orgulloso de la positio para el proceso de beatificación del padre Domingo Lázaro. Un ingente trabajo que hizo posible su beatificación y que es un referente para los canonistas.

Enrique Torres Rojas en sus años del colegio.
Enrique Torres Rojas en sus años del colegio.

Su natural bondad, cercanía y dulzura en el trato hacían del padre Torres Rojas un amigo y compañero perfecto. Lo pude comprobar personalmente muchas veces. El padre Juan de Isasa me puso en contacto con él cuando empecé a escribir sobre el colegio hace ya más de 10 años. Y desde el primer momento se puso a mi disposición facilitándome cuanta información podía requerir. Me prestaba documentación, me ayudaba con mis escritos y yo también intentaba poner a su servicio mis limitadas facultades. 

Padre Enrique Torres Rojas, S.M. en 1956.
Padre Enrique Torres Rojas, S.M. en 1956.

Siempre alababa mi trabajo y me animaba a continuar con mi labor. “Haces un trabajo importantísimo” solía decirme. Compartíamos confidencias y poco a poco la relación se fue haciendo cada vez más cercana. Compartimos muchos momentos de trabajo en su habitación o en las dependencias de la comunidad tanto en mi etapa de presidente de la Asociación de Padres de Familia como antes y después.

De izquierda a derecha: P. Enrique Torres, D. Pietro Monti, S.S. Juan Pablo II, P. José María Salaberri, D. Joseph Jansen y el P. Quentin Hakenewerth.
De izquierda a derecha: P. Enrique Torres, D. Pietro Monti, S.S. Juan Pablo II, P. José María Salaberri, D. Joseph Jansen y el P. Quentin Hakenewerth.

En los últimos meses, sabiendo que su final se acercaba, me insistía para que copiara de su ordenador cuanta información pudiera para evitar que todo su trabajo y la memoria del colegio cayera en el olvido. Afortunadamente, pude satisfacer sus deseos. Él quedó tranquilo y yo muy agradecido por la confianza que había depositado en mi. 

El autor y el padre Enrique Torres Rojas en junio de 2025.
El autor y el padre Enrique Torres Rojas en junio de 2025.

Toda mi familia, a la que él tanto quería, ha perdido a un gran amigo y el colegio al último representante de una época ya extinta. Dios quiera que su infinita misericordia haga que algún día pueda reunirme con él y continuar nuestras charlas allí donde las dejamos.