Hoy comparto con vosotros una historia de esas que, por el número de visitas que reciben, intuyo que tanto os gustan. Se trata de las peripecias de otro de los pioneros de la aviación española: Lorenzo Richi Álvarez, pilarista de la promoción de 1919, y hermano de Manuel Richi Álvarez, igualmente antiguo alumno de la promoción de 1917, y que moriría en 1958. Sus padres, Luis Richi Molero y Manuela Álvarez Capra, tuvieron también otras tres hijas: Matilde, María Josefa y Milagros.

Infancia y primeros pasos en la aviación

Su padre fue un destacado abogado, además de Gobernador Civil de Canarias, Santander y Guipúzcoa, y Diputado Provincial conservador durante los años 20 del siglo pasado. Lorenzo, según nos cuenta el General Federico Yaniz Velasco en un completísimo artículo, «nació en Madrid el 8 de noviembre de 1902 y en los años de su infancia se vio muy pronto atraído por el vuelo de los aviones que empezaban a poblar los cielos de España en exhibiciones que congregaban a numeroso público.» [1]

Tenemos algunos datos de su paso por el colegio. Tanto su hermano Manuel, como el propio Lorenzo aparecen citados en el Libro de oro. Curso 1911-1912 estando nuestro protagonista en la clase de Elemental B. Manuel debía ser mucho mejor estudiante que Lorenzo, quien sin embargo, destacaría en los deportes, como el hockey sobre hierba, llegando a jugar en el Athlétic de Madrid [1].

Tras dejar el colegio en 1919, comenzó los estudios de derecho y se preparó para ingresar en la escuela diplomática mientras realizaba el servicio militar. Al no conseguir el acceso a la carrera diplomática centró todos sus esfuerzos en su verdadera pasión, la aviación. [16]

Consultando su expediente podemos reconstruir su trayectoria en el ejército:

  • 1 agosto 1923. Recluta de caja. Disponible. 6 meses.
  • 8 febrero 1924. Soldado de 2ª de Ingenieros en el Batallón de Radiotelegrafía de Campaña. 1 año 8 meses 23 días.
  • 1 noviembre 1925. Soldado complemento de Aviación. 1 año 1 mes.
  • 1 diciembre 1927. Cabo de complemento de Aviación. 6 meses.
  • 1 junio 1928. Sargento de complemento de Aviación. 1 año 2 meses.
  • 1 septiembre 1929. Suboficial de complemento de Aviación. 1 año 8 meses 21 días.
  • 21 de mayo de 1930. Deja el servicio activo.

Durante estos años, Lorenzo, pidió dos permisos en 1925 para jugar sendos partidos de hockey en Barcelona, y en Ginebra. Lo que nos da idea del alto nivel deportivo de nuestro protagonista.

Lorenzo se inicia definitivamente en el mundo de la aeronáutica cuando viaja a París el 3 de marzo de 1926 para obtener la licencia de piloto de avión de turismo en la escuela de Villacoublay expedida por el Service de la Navigation Aérienne de Francia. Por esta razón, solicita con 23 años su admisión como piloto aviador del ejército.

Solicitud de ingreso como aviador el 20 de septiembre de 1926. (Fuente: Revista Rescate del 2-IX-2017)

El 1 de noviembre de 1926 causa alta en el Servicio de Aviación y el 13 de noviembre se incorpora a la Escuela Elemental de Alcalá de Henares. El Jefe de Aviación comunica al Jefe Superior de Aeronáutica el 22 de marzo de 1927 que Lorenzo Richi Álvarez ha efectuado satisfactoriamente las pruebas indicadas en la normativa entonces vigente.

El 1 de abril de 1927 fue destinado a la Escuela de Transformación de Guadalajara donde realiza el curso de piloto militar de 1ª categoría. Al terminar el curso, marcha al aeródromo de Cuatro Vientos por haber sido destinado al Grupo 24 de la Escuadra de Instrucción. Por Real Orden de 9 de agosto (D.O. nº 176) se le concede el título de Piloto Militar de Aeroplano con antigüedad de 1 de julio de 1927. Tras superar los exámenes realizados en Cuatro Vientos, es promovido al empleo de cabo de complemento de Aviación. Richi comenzó 1928 prestando sus servicios como piloto, siendo en esta etapa la mayoría de los vuelos realizados de aeródromo y fotografía, según puede verse en las correspondientes hojas mensuales con detalles de situación y servicios. El 21 de mayo pasó destinado al Grupo de Experimentación por Orden de la Jefatura Superior de Aeronáutica, quedando destinado en la Primera Escuadrilla del Grupo. El 27 de marzo de 1928 aprobó los exámenes para el ascenso a sargento con el número 12 del acta y fue promovido a dicho empleo el 1 de febrero de 1929 con antigüedad de 1 de junio de 1928. En los exámenes de sargento para suboficial celebrados en Cuatro Vientos en el mes de julio de 1929, Richi fue aprobado con fecha 29 de julio, y promovido al empleo de suboficial de complemento de Aviación hasta su baja en 1930. [1]

Piloto civil

Accidente aéreo de Lorenzo Richi en abril de 1930.

Tras finalizar su servicio militar, Lorenzo Richi, volvió a la vida civil donde siguió disfrutando de su pasión por la aviación. Podemos seguir su trayectoria gracias a sus frecuentes apariciones en prensa.

Por ejemplo, el 21 de abril de 1930 -un mes antes de licenciarse del ejército-, en San Sebastián, protagonizó un espectacular accidente del que milagrosamente salió con vida. Richi estaba realizando un vuelo rasante sobre la bahía de la Concha cuando, al rozar el agua el tren de aterrizaje de su avioneta, esta volcó lanzando al piloto, que fue rescatado por una embarcación. Como consecuencia del impacto, Lorenzo sufrió «fractura del maxilar inferior, con tres incisivos sueltos y una herida profunda en la región mentoniana.» [3]

Estado en el que quedó la avioneta de Lorenzo Richi después de estrellarse en la bahía de la Concha.

Pero nuestro compañero no era de los que se dan por vencidos y al recuperarse volvió a ponerse a los mandos de un aparato. El 10 de junio, lanzó al paracaidista Casimiro Ruiz Gopegui desde una altura de 700 metros sobre la isla de Santa Clara, también en San Sebastián. [3] Sin embargo, al día siguiente, al regresar ambos a Madrid, sufrieron otro accidente del que salieron ilesos. Estaba claro que la Virgen de Loreto estaba junto a Lorenzo, aunque su compañero paracaidista moriría en 1935 al fallarle el paracaídas durante otra exhibición. Eran los peligrosos años de los inicios de la aviación.

Segundo accidente de Lorenzo Richi en San Sebastián en junio de 1930.

El 4 de febrero de 1931 obtuvo el título civil de piloto aviador de 1ª categoría, título que añadía al de piloto militar. Fue también profesor de la escuela de vuelo de Estremera. En 1932, aparece su nombre como vocal de la Liga Española de Pilotos Civiles de Aeronáutica (LEPCA) [6] y al año siguiente, como vicepresidente [7]. Lorenzo compaginaba estas actividades con las exhibiciones aéreas como la que tuvo lugar en Valencia en 1933 [8], y con las competiciones de hockey con el Athlétic de Madrid.

El genial escritor Antonio Díaz-Cañabate, en un soberbio artículo publicado en la La Época en 1936, nos describe algunas de las actividades desarrolladas por Lorenzo Richi durante estos años:

«Un día le propusieron: -¿Quieres irte a Colombia?, necesitan pilotos para montar la aviación militar. Y a Colombia se fue como un misionero a la conquista de infieles y de Colombia regresó a los pocos meses porque allí se pensaba en organizar la aviación militar pero aún no tenían decidido qué año y Richi necesitaba volar. Debe ser la más lacerante de las angustias esta de no poder volar teniendo necesidad de ello. Hay quien se enamora de la hija de un tendero y desespera por sus desvíos. Imaginaos lo que será la tortura de un novio desdeñado por la nube, hija del agua y del aire -según su hermana Matilde, de Colombia «volvió con los bolsillos vacíos y unos huesos rotos en un accidente.» [16]-.

Lorenzo Richi consigue ser nombrado secretario del Aeropuerto de Barajas -fue designado por concurso-oposición oficial de tráfico del Aeropuerto Nacional de Madrid-. Es para él algo de lo que para los borrachos sin blanca es el almacén de aguardiente, que se conforman con olerlo de pié al lado del mostrador, mirando, ¡con qué ojos! a los bebedores y mojándose los labios y chascando la lengua como si fueran ellos los consumidores del líquido indispensable para su vida. Por fin logra su ambición, entra en el Servicio Aéreo Catastral -piloto del Servicio de Fotogrametría Aérea del Ministerio de Hacienda- y vuela todos los días durante unas horas sobre la tierra de España haciendo fotos. He aquí un hombre feliz.» [10]

El ingeniero constructor don Julio Adaro y el piloto don Lorenzo Richi momentos antes de iniciar las pruebas del Concurso Nacional de Prototipos en 1935.

En abril de 1935 participa en el Concurso Nacional de Prototipos celebrado en el aeródromo de Cuatro Vientos volando la avioneta Adaro 1.E.7 Chirta construida por el ingeniero Julio Adaro Terradillos. El objetivo del concurso era seleccionar un aparato que pudiera servir en la aviación militar por lo que el premio era de 200.000 pesetas y un pedido de 100 aeronaves para la fuerza aérea. [9] La avioneta pilotada por Lorenzo Richi quedó en tercer lugar. [1]

Vuelo a Bata

Lorenzo Richi posando en Barajas junto a su avioneta antes de iniciar el vuelo a Bata. En su brazo se aprecia el luto por el fallecimiento de su padre unos meses antes.

El tiempo que se empleaba en el trayecto en barco a las posesiones españolas en Guinea era de 25 días, sin embargo, de establecerse una ruta aérea se esperaba poder reducir la duración del viaje a sólo 4 días. Por esta razón algunos miembros de la LEPCA iniciaron en 1936 los preparativos para intentar un vuelo desde Madrid a Bata, la principal ciudad de la Guinea Española. Lorenzo Richi ni siquiera informó a su madre de la expedición que preparaba, y como ella misma reconoció, se enteró a través de los periódicos. [16]

La avioneta con matrícula EC-BEE que usaría era una GP especial, de construcción nacional, desarrollada a partir de la GP-1 que había ganado el concurso de prototipos un año antes. Se trataba de un monoplano de ala baja, conducción interior, monoplaza, equipada con un motor Gipsy Major de 130 CV. Pesaba en orden de vuelo 1.080 kilogramos y sus depósitos tenían capacidad para 560 litros de gasolina y 25 de aceite. Desarrollaba una velocidad de crucero de 195 kilómetros por hora y tenía un radio de acción de cerca de 3.500 kilómetros.

Reportaje dedicado a la partida de Lorenzo Richi en su viaje a Gata en 1936. Ahora 8-II-1936.

El vuelo a la Guinea Española estaba previsto que se iniciara el sábado 8 de febrero [11] a las 12:00 de la noche [12]. Sin embargo, debido al mal tiempo fue necesario retrasarlo hasta el día 11 de febrero a las 14:15 [15]. «Fueron a Barajas a despedir a Richi numerosas personas entre las que estaba el jefe de Aeronáutica civil comandante José Rodríguez y Díaz de Lecea, los constructores de la avioneta ingenieros González Gil y Pazó, el jefe del Aeropuerto de Barajas Jacobo Armijo, compañeros de Richi en el Servicio de Fotogrametría, pilotos de las Líneas Aeropostales Españolas (LAPE) y otros amigos y compañeros del piloto.» [1]

Noticia de la partida de Lorenzo Richi en su viaje a Bata. Ahora 12-II-1936.

El trayecto se había dividido en dos etapas: la primera de Madrid a Gao en Mali, sobrevolando 3.000 km. sobre el Sáhara; y la segunda de Gao a Bata de 2.000 km. La vuelta se realizaría en cuatro etapas: Bata-Gao, Gao-Mopti (2.250 km.), Mopti-Villa Cisneros (2.350 km.) y Villa Cisneros-Madrid (2.400 km.). Sobrevolar el desierto en esos tiempos con los instrumentos de navegación disponibles era extremadamente peligroso. Sobre la arena tan solo se situaban señales blancas cada 10 km. que iban indicando el camino. No hace falta explicar al lector lo que suponía extraviarse sobre ese inmenso mar de arena pilotando un aparato sin apenas instrumentos de navegación, como la radio y el radiogoniómetro con los que ya se empezaban a equipar los aeroplanos. [20]

Portada del diario Ahora haciéndose eco de la desaparición de Lorenzo Richi. Ahora del 14-II-1936.

Debido al retraso en la partida, fue necesario hacer escala en Melilla, donde llegó a las 23:10 [14] para partir hacia Gao a las 3:10 de la madrugada del día siguiente. Su avioneta fue vista al sobrevolar Colomb-Bechar, Adrar y Reggan a las 11:45 del 12 de febrero. Sin embargo, a partir de este punto se le perdió el rastro al joven pilarista.

Doña Manuela Álvarez, madre de Lorenzo Richi, informándose del estado de su hijo. Ahora, 15-II-1936

A través de las crónicas de la época podemos reconstruir lo ocurrido a nuestro compañero en esas horas. Debido a una avería Lorenzo Richi se vió obligado a aterrizar en pleno desierto antes de llegar a Bidón V. Este punto era una estación de repostaje instalada por la compañía Shell en medio del Sáhara. Afortunadamente, un aviador belga que seguía la misma ruta le descubrió y dio el aviso para que fueran a rescatarle. Desde Bidón V salió un equipo de rescate que le ayudó a llegar hasta la estación de repostaje donde pasó la noche. Después de llenar el depósito de combustible, el día 13 continuó viaje hacia Niamey (Níger) pero 100 km. antes de su destino aterrizó en la aldea de Tillabery (Níger) -aunque la prensa de la época la denominaba Dillabery- como consecuencia de una avería en el conducto del aceite de su aparato. Cerca del lugar de aterrizaje había un puesto militar francés donde le proporcionaron un caballo con el que pudo llegar el 14 de febrero a Niamey con la intención de obtener lo necesario para reparar la avioneta que había quedado en Tillabery. [22]

Trayectoria seguida por Lorenzo Richi hasta su avería. Ahora, 15-II-1936

Tras poner de nuevo a punto su aparato, Richi reemprendió el vuelo hasta Santa Isabel y desde allí a Bata, donde aterrizó el día 22 de febrero. Por esa fechas ya había sido cesado como inspector de colonias otro ilustre aviador pilarista, Antonio Nombela, al que ya le dediqué el artículo Meteseque, y otras historias de héroes y mártires. Desde la capital de la entonces Guinea Española realizó varios vuelos para estudiar los posibles enlaces con las líneas aéreas europeas que estaban entonces empezando a cruzar África, y otras gestiones comerciales. Antes de emprender el regreso, Richi voló a Santa Isabel de Fernando Poo donde fue recibido con entusiasmo. El día 9 de marzo inició desde Bata el viaje de vuelta rumbo a Niamey (Níger) para desde allí dirigirse a Bamako en Mali y seguir su viaje hacia la costa occidental de África para llegar a San Luis de Senegal donde tomó tierra. Tras un breve descanso, Richi partió hacia Villa Cisneros donde aterrizó para continuar rumbo a Madrid. Tras hacer escala en Cabo Juby y en Larache, a las 15:27 partía de nuevo hacía Barajas. En el trayecto tuvo que hacer una nueva parada en Andújar para reparar otra avería y después de partir a las 18:00 nuestro protagonista llegó al Aeropuerto de Barajas a las 19:45 del 11 de marzo en una noche muy lluviosa y con una visibilidad casi nula. [18] [22]

Llegada de Lorenzo Richi a Barajas tras el viaje a Bata. Ahora, 12-III-1936

Los objetivos de la expedición se habían logrado plenamente y así quiso hacerlo público la LEPCA en un comunicado en el que manifestaba: «el éxito admirable conseguido por el aviador civil don Lorenzo Richi, que ha logrado la comunicación entre Bata (Guinea Española) y Madrid en tres días y trece horas, invirtiendo, por lo tanto, en dicho recorrido once horas menos del tiempo que al iniciar su vuelo había fijado para realizar la unión de nuestra posesión africana con la Metrópoli.» También, en honor del protagonista de la hazaña destacaba: «el desinterés ejemplar de Lorenzo Richi que, estando reconocido antes de este vuelo como uno de los mejores pilotos de nuestra Aviación, y disfrutando en ella de un excelente puesto, no ha dudado en efectuar por su cuenta y sacrificando sus ahorros el servicio que tan felizmente acaba de realizar.» [19]

Homanaje a Lorenzo Richi el 21 de marzo de 1936 en el café San Isidro en la calle Toledo
Homanaje a Lorenzo Richi el 21 de marzo de 1936 en el café San Isidro en la calle Toledo.

Después llegaron los homenajes y los agasajos, como el que tuvo lugar el 25 de marzo en el Hotel Capitol. Precisamente en este acto, Lorenzo Richi estuvo acompañado por dos ilustres pilaristas: el aviador y presidente de la LEPCA José María Ansaldo Bejarano, y el secretario de la presidencia de la República, Rafael Sánchez-Guerra. Este último le dedicó unas cariñosas palabras: «He perdido la cuenta de los banquetes a los que he asistido desde que ocupo el cargo de Secretario General de la Presidencia; sin embargo, no puedo olvidar el primero ni éste, que será seguramente el último, porque los dos fueron homenajes a dos pilotos civiles con los que me una una antigua y sincera amistad. El primero fue en honor de Rein Loring, por su vuelo a Manila; el segundo es en honor del ya glorioso aviador Lorenzo Richi, el cual no sólo es uno de mis antiguos amigos, sino que además fue compañero mío de colegio, a pesar de la diferencia de edad, esto favorable a él. […]» [17]

Homenaje a Lorenzo Richi en el Hotel Capitol. De izquierda a derecha: Don Juan de Sola (Director de Colonias), Lorenzo Richi (promoción de 1919), José María Ansaldo Bejarano (promoción de 1915) y Rafael Sánchez-Guerra Sáinz (promoción de 1915).

La vuelta a España

Pero el vuelo a Bata no fue la última hazaña de Lorenzo Richi. El 5 de junio de 1936 batió el récord de la vuelta a España en aeroplano. La prueba consistía en realizar un recorrido previamente fijado alrededor de España y en el que se debían verificar los pasos por las balizas o puntos de control establecidos.

El trayecto se inició en el aeropuerto de Barajas a las 5:19 rumbo a Cáceres; a las 8:58 se verificó su paso por León con destino a Logroño, a donde llegó a las 10:36; por el aeropuerto de Barcelona pasó a las 12:00 con destino a Valencia (14:10); a las 17:00 por el de Granada procedente de Los Alcáceres que había sobrevolado a las 15:21; a las 18:27 sobrevoló el aeródromo de Tablada en Sevilla y finalmente, aterrizó de nuevo en Barajas a las 20:30. Richi había recorrido 2.665 km. en 15 horas y 26 minutos a una velocidad media de 177 km. por hora. [23]

Anuncio de bujías con autógrafo de Lorenzo Richi publicado en La Vanguardia el 16-VI-1936.

Encarcelamiento y asesinato

Como todos vosotros sabéis, un mes y medio después de que Richi batiera su último récord estallaba la Guerra Civil en España. Ni sus éxitos en la aeronáutica, ni su fama internacional, ni la admiración de la mayoría de los españoles le pudieron salvar del odio de unos pocos.

Como ya he comentado antes, su padre había sido diputado conservador, pero a él no se le conocía militancia política de ningún tipo, aunque es posible que tuviera alguna afinidad con el bando Nacional. El 14 de agosto aparecía en la prensa una escueta nota: «Ha sido detenido y trasladado a la Dirección General de Seguridad el conocido aviador señor Richi Álvarez.» [25] Al parecer, la Policía republicana le había detenido bajo la acusación de “fascista” en las oficinas de la Compañía de Fotogrametría Aérea mientras intentaba reconstruir el mapa de la provincia de Zaragoza utilizando fotografías aéreas. [26]

Tras pasar por la Dirección General de Seguridad terminó en la cárcel Modelo, donde coincidió con otros muchos pilaristas. Ignacio de Valenzuela y Urzáiz en su obra «El tren de Jaén» describe su encuentro con Richi en la cárcel con estas palabras: «Lorenzo Richi, el formidable aviador, que cada vez que veía un aeroplano se iluminaba su cara de tal modo que parecía estar ante el soberbio espectáculo de la Gloria.»

Al cabo de unos meses fue sacado junto a otros presos y asesinado 8 de noviembre de 1936 en el Soto de Aldovea (Torrejón de Ardoz).

Como único tributo a su memoria, en 1940 se al inaugurarse la línea aérea entre la isla de Fernando Poo y Bata, se bautizó al aeroplano encargado del servicio con su nombre. [27]

No se me ocurren mejores palabras para concluir esta historia que las que le dedicada Antonio Díaz-Cañabate:

«Ya en tu patria, Lorenzo Richi, España no se ocupará de tí. Eso lo sabías. Pero quedará tu ejemplo, tu enseñanza, la estela de tu avioneta, verde y crema, destilando humo de gasolina quemada, que no se perderá en el aire ardiente del desierto, en la atmósfera agobiante del trópico, sino que formando cendales de aliento se difundirá como incienso oloroso a eternidad, guía de espíritus débiles y apocados que aún esperan un Mesías y un maná que los alimente. Y ahora perdona si turbo el silencio de tu orgullo, no tu modestia, esa cosa falsa de horteras envanecidos, con estas líneas que quieren ser exaltación de tu ejemplo, difusoras de tu enseñanza y parabién por tu triunfo.» [10]

Lorenzo Richi Álvarez. D.E.P.

Lorenzo Richi Álvarez.
Lorenzo Richi Álvarez.

Fuentes consultadas:

  1. «Lorenzo Richi Álvarez, Un aviador vocacional» por Federico Yaniz Velasco, General del Ejército del Aire, Revista Rescate del 2-IX-2017, págs. 23-27.
  2. La Voz, 21-IV-1930, Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  3. La Vanguardia, 22-IV-1930, pág. 26.
  4. Heraldo de Madrid, 10-VI-1930, Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  5. Heraldo de Madrid, 11-VI-1930, Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  6. Ahora, 13-VII-1932, pág. 23, Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  7. La Voz, 9-II-1933. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  8. La Vanguardia, 19-III-1933, pág. 28. Archivo de La Vanguardia.
  9. Ahora, 24-IV-1935, pág. 20. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  10. La Época, 4-III-1936. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  11. Ahora, 8-II-1936, pág. 16. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  12. ABC, 8-II-1936, pág. 38. Hemeroteca del ABC.
  13. Ahora, 12-II-1936. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  14. ABC, 12-II-1936, pág. 37. Hemeroteca del ABC.
  15. ABC de Sevilla, 12-II-1936, pág. 26. Hemeroteca del ABC.
  16. Ahora, 15-II-1936. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  17. Aviación y Deportes. Números de Febrero y Marzo de 1936. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  18. Ahora, 12-III-1936, pág. 20. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  19. ABC, 13-III-1936, pág. 27. Hemeroteca del ABC.
  20. ABC, 29-III-1936, pág. 47. Hemeroteca del ABC.
  21. Ahora, 24-III-1936, pág. 23. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  22. La Vanguardia, 13-III-1936, pág. 23. Hemeroteca de La Vanguardia.
  23. La Vanguardia, 6-VI-1936, pág. 11. Hemeroteca de La Vanguardia.
  24. La Vanguardia, 16-VI-1936, pág. 5. Hemeroteca de La Vanguardia.
  25. Ahora, 14-VIII-1936, pág. 8. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
  26. Heraldo de Castellón, 14-VIII-1936, pág. 3. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  27. La Guinea Española, 12-V-1940, pág. 10. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

Otras fuentes:

El piloto del último vuelo de Miaja y su misión de “alto secreto”